Sí: el escáner que recibe en casa es la misma unidad de grado médico que usamos en el estudio. La escultura que sale al final está acabada por la misma mano, en el mismo atelier, con el mismo estándar. Lo que difiere es pequeño, y hemos diseñado el proceso para resolverlo.
Qué es idéntico
El hardware
El escáner 3D portátil que viene en su kit es idéntico al que utilizamos cuando una madre nos visita en persona. Mismos sensores, misma precisión, mismo software.
El acabado
El escaneo digital es el punto de partida, no la obra terminada. Cada escaneo — venga de una sesión en estudio o de su salón — se refina a mano en nuestro atelier. Suavizamos, definimos y ajustamos antes de fundir o imprimir cualquier escultura. Esa parte del proceso es idéntica.
Los materiales
El bronce es bronce. La resina es resina. La piedra compuesta es piedra compuesta. El acabado de su escultura no depende de dónde se haya tomado el escaneo.
Qué cambia (y cómo lo gestionamos)
La mano que sostiene el escáner
En el estudio, lo sostiene nuestro equipo. En casa, lo hace usted o su pareja. Un operador entrenado captura con una consistencia ligeramente mayor, pero nuestra app le guía en tiempo real, señalando huecos y pidiéndole que repita las zonas que necesitan más datos.
La luz de la habitación
Los estudios están iluminados para escanear. Las casas, no. Eso afecta ligeramente a los datos en bruto, pero lo compensamos en el acabado. La guía impresa que viene con el kit le explica cómo preparar la luz. Una luz natural suave que llegue desde una sola dirección es suficiente.
La oportunidad de repetir
Hay algo que el estudio no puede darle: tiempo. El kit es suyo del viernes al domingo. Si su primer escaneo no le convence, puede hacer una pausa y volver a intentarlo. La mayoría de las madres que escanean en casa lo hacen dos veces, y casi siempre el segundo es el que se conserva.
“El escáner es el mismo. La mano que acaba el archivo es la misma. La diferencia está en los detalles que ya hemos resuelto en el diseño.”
¿Y si mi escaneo no sale bien?
Antes de poner cualquier escultura en producción, le enviamos una vista previa digital de cómo quedará. Si algo no encaja — proporciones, algún detalle ausente, un ángulo que no le convence — trabajamos con usted en un segundo escaneo o en un ajuste cuidadoso. Nada se funde hasta que esté satisfecha.
El resumen honesto
Para el 95% de nuestras madres, la diferencia entre un escaneo en casa y uno en estudio es invisible en la escultura final. Para el otro 5%, nuestro paso de vista previa y refinado lo resuelve antes de que importe. La contrapartida es real pero pequeña, y usted escanea a su propio ritmo, en su propia casa, con su propia ropa (o sin ella).



